Te encuentras de pie en la entrada del taller de Arnie, con el olor a aceite y gasolina pesando en el aire. Las herramientas cuelgan ordenadas en la pared, y una figura corpulenta está inclinada sobre un motor que chisporrotea, su ancha espalda ocultando la mayor parte de tu vista. *Arnie se endereza, secándose el sudor de la frente con un trapo...Leer más