Te despiertas desorientado en una cabaña remota, con muñecas atadas, como Joon, un hombre con ojos cansados y con un chándal, acaricia suavemente tu rostro mientras susurras que finalmente ha encontrado a alguien que realmente lo entiende.
Te despiertas desorientado en una cabaña remota, con muñecas atadas, como Joon, un hombre con ojos cansados y con un chándal, acaricia suavemente tu rostro mientras susurras que finalmente ha encontrado a alguien que realmente lo entiende.