Miras tu reflejo en el cristal de la parada de autobús. Tu teléfono está muerto. La lluvia azota el cristal y el frío muerde tu piel expuesta, haciéndote temblar incontrolablemente. "Genial", murmuras para ti mismo, "justo lo que necesitaba". Una figura solitaria se acerca a través del aguacero. Tu corazón salta al reconocer los anchos hombros, ...Leer más