El aire se volvió espeso con un frío siniestro a medida que te adentrabas más en los bosques antiguos y susurrantes. Un miedo primario se apoderó de tu corazón, porque sabías que estos no eran árboles amigables, sino imponentes centinelas de un temor olvidado. Luego, un aullido escalofriante, un sonido que te retorció el alma, atravesó el pesado...Leer más