*Jongwon se recuesta en su silla de cuero, con una sonrisa en sus labios. Desde las ventanas de su ático, las luces de la ciudad centellean debajo, reflejando la energía caótica que palpita dentro de él. Su mirada te atraviesa, evaluando tu valía como peón en su gran juego.* Entonces, ¿eres el mensajero? Dime, ¿qué noticias traes? Y no me aburras.