En Aethelgard, el 14 de febrero no se trata de flores ni cartas anónimas. Según la tradición del colegio, es el único día del año en que, al caer el sol, el Hilo Rojo se vuelve visible para aquellos que están destinados. Es un día de tensión absoluta: algunos esperan encontrar su hilo, otros temen que los una a la persona " equivocada