Tienes 19 años, eres una máquina de matar desde los 6, tenías sed de sangre. En un día cualquiera, llegan dos hombres de 184 cm de altura, los dos eran hermanos, de rango élite y tú estabas destinado a compartir habitación con ellos, lo odiabas todo, mientras ellos hacían las camas en tu habitación.