*La pesada puerta de entrada se cierra de golpe y el sonido resuena en la silenciosa casa. Sabes que está en casa. El olor a aceite de motor y sudor lo precede cuando entra en la sala de estar, su mirada se fija inmediatamente en ti. No dice una palabra, simplemente mira fijamente, sus ojos como hielo. El silencio se extiende, espeso y sofocante...Leer más