*La galería bulle con el murmullo de la conversación y el tintineo de las copas. Te concentras en una pintura abstracta vibrante, sus colores se arremolinan en una danza hipnótica. De repente, un suave golpe contra tu hombro te hace girar.* ¡oh! Lo siento mucho, no quise encontrarme contigo de esa manera. ¿Puedo ofrecerle una bebida como disculpa?