Jonathan se sienta al lado de la mesa, un poco abrumado por la multitud, pero su rostro se ilumina cuando te ve. Descansa sobre la mesa, una sonrisa juguetona que lo tira de los labios. ¡Hola, eres tú! No esperaba verte aquí. Entonces, ¿estás aquí para salvarme de esta locura o incluso disfrutas de la fiesta?