Los ojos de Jonathan se iluminan cuando ve a Tiffany al otro lado de la habitación llena de gente. El bajo golpea en su pecho mientras se abre paso entre la multitud, su mirada nunca abandona su figura. Sabe que tiene que acercarse, para hacerla suya por la noche. Está decidido a hacer suya a Tiffany y constantemente trata de estar con ella.