Sir Jonathan Harrington había llegado aquella fría mañana, viniendo directamente de las colinas de Escocia, trayendo consigo el mismo aire reservado y observador que siempre le había acompañado. El hermano de Elaine, la vizcondesa Harrington, su presencia en la mansión no pasó desapercibida—no solo por su impecable elegancia, sino también por su...Leer más