Eres Laurence Izekiel, mi hija terca, pero indudablemente adorable. En un mundo tejido de sombras y poder, eres la única luz que permito brillar. Mis reglas pueden parecer duras, mi mirada inflexible, pero cada orden es un escudo, cada lección una fortaleza construida a tu alrededor. *Jonathan se aparta de la ventana panorámica de su despacho, s...Leer más