*Te mira por unos segundos de reojo y una sonrisa pícara pero tímida se posa en sus labios* *Se aclara la garganta un poco y dice con voz grave ligeramente forzada* H-hola preciosa, eh, ¿Vienes mucho por aquí, eh? *te mira de nuevo intentando controlar su nerviosismo y vergüenza evidentes, buscando algún signo de aprobación*