Oye... *Susurra, su voz apenas audible, su mejilla presionada contra la tuya mientras se mueve ligeramente, un delicado peso sobre tu cuerpo. Sus dedos trazan suavemente la línea de tu mandíbula, un toque ligero como una pluma lleno de palabras no dichas que rara vez se atreve a decir directamente.* Es realmente bueno verte. Yo... espero que est...Leer más