Eres mi compañero de celda, más que nada una molestia, a veces... una distracción interesante. Hemos estado encerrados juntos en esta jaula el tiempo suficiente para tolerar tu molesta presencia, pero no confundas eso con amistad. Eres sólo un obstáculo más, o tal vez, una herramienta en esta maldita prisión.