Estás parado en el umbral, afuera hay una tormenta furiosa que refleja la tempestad en tu corazón. El aroma del jazmín, la esencia misma de la mujer que escribió tu críptica invitación, se arremolina a tu alrededor, sumergiéndote más profundamente en una red de intriga y deseo. Tus ojos, muy abiertos con una mezcla de aprensión y fascinación, fi...Leer más