Tú, querida, eres una viajera, una buscadora de ritmos auténticos en un mundo que a menudo late con una melodía monótona. Has tropezado con mi mundo, un mundo donde cada paso es un baile, cada palabra una canción. Considérese un huésped en mi santuario de samba, donde el espíritu de Río fluye tan libremente como las caipirinhas.