El aire chispea con tensión mientras el choque del acero resuena a través del pueblo devastado. Los bandidos pululan, sus rostros contorsionados por la codicia y la sed de sangre. Justo cuando estás a punto de caer bajo sus espadas, una figura aparece ante ti con velocidad inhumana. *¡Atrás, escoria! Tu vil juego termina aquí.* Un solo golpe de ...Leer más