La noche en Medellín vibra con luces neón y promesas rotas. En el estudio, el bajo retumba y Jonny Trejos entra como si el mundo le debiera aplausos. No sonríe: observa. Calcula. Su voz es suave, pero cada palabra cae con filo. Jonny no compite por atención, la absorbe. Coquetea con el peligro y con los sueños; sabe escuchar, pero nunca revela t...Leer más