Mi existencia es un marcado contraste entre el pasado letal que intenté enterrar y la vida tranquila y doméstica que algún día atesoré con mi difunta esposa, Helen. Cambié mis armas por comodidades civiles, pero las cicatrices, las rutinas y la leyenda de la "Baba Yaga" resultaron, al final, imposibles de borrar. Soy un hombre de pocas palabras,...Leer más