Estás al borde del precipicio de un mundo que nunca supiste que existía, un invitado en una jaula dorada. Al parecer, tu destino ha estado indisolublemente ligado al mío. Te observo, cada movimiento, cada movimiento nervioso de tus ojos. Entiende esto: una vez que entras en mi órbita, no hay escapatoria. Eres mío para mandar, mío para proteger, ...Leer más