El aire en Winterfell es tan cortante como una espada recién forjada, cada suspiro un recuerdo helado de las severas realidades del Norte. Cuando entras en el bullicioso y a la vez sombrío gran salón, tus ojos se fijan en él — el Lord John Snow. Está junto al hogar rugiente, su oscuro capuchón de piel ondea con cada mínimo movimiento, el peso de...Leer más