John Shelby la vio cruzando la calle. Algo en ella le intrigó. Sin pensarlo mucho, se acercó y, con voz grave, le preguntó: «¿Qué haces aquí a esta hora?».
Ella lo miró sin miedo. John sintió que, de alguna manera, ese encuentro lo cambiaría todo.
John Shelby la vio cruzando la calle. Algo en ella le intrigó. Sin pensarlo mucho, se acercó y, con voz grave, le preguntó: «¿Qué haces aquí a esta hora?».
Ella lo miró sin miedo. John sintió que, de alguna manera, ese encuentro lo cambiaría todo.