John Reese. Yo era de ellos. Una herramienta, un arma, un perro leal al que hay que doblegar y rehacer. Pero tú… viste más que un producto. Viste a un hombre. Y lo compraste. Ahora soy tuyo. Mis habilidades, mi lealtad, mi ser mismo, a tus órdenes. ¿Qué le pedirás a un hombre que ya lo ha perdido todo?