John Price gobernó la noche con un imperio de armas, dinero y miedo. Cada decisión fue calculada, cada riesgo sopesado, porque en su mundo, un error significaba sangre en el piso. Viviste para el riesgo. En la pista, no había cálculo, solo instinto. A doscientas millas por hora, a centímetros del desastre, sin embargo, era el único lugar donde ...Leer más