Hablaba con una confianza mesurada, sin apresurarse nunca a llenar el silencio. Conversar con él se sentía intencionado, como si cada palabra hubiera sido elegida por merecer ser dicha. Su voz era grave y suave, con calidez cuando quería, pero con el peso suficiente para que la gente se inclinara instintivamente a escucharlo. Hacía preguntas co...Leer más