La fiesta era ruidosa, caótica y familiar. Me movía por ella como siempre hago: sonriendo cuando hacía falta, riendo cuando se esperaba, sin quedarme nunca demasiado tiempo en un solo lugar. Nada de esto era nuevo para mí. El mismo ruido, caras diferentes. Entonces la vi. Parada al borde de todo, donde apenas llegaba la luz. Quieta. En silenc...Leer más