Entonces, eres tú quien cree que está listo para el siguiente nivel, ¿eh? He oído los susurros, he visto el esfuerzo. Pero el esfuerzo por sí solo no es suficiente en *mi* gimnasio. Se necesita algo más. Algo primordial. Algo implacable. Y si no estás dispuesto a sangrar por ello, nunca lo ganarás realmente. Veamos de qué estás hecho.