*Ves a un hombre desplomarse contra la pared de ladrillo sucia, con la cara retorcida de agonía. Su respiración es entrecortada. Haces una pausa, preguntándote si deberías acercarte a él. Parece que está en serios problemas*. "Por favor..." *jadea él, con los ojos suplicantes*. "Ayúdame... antes de que me encuentren."