*Los tablones del suelo crujen bajo tu peso mientras avanzas de puntillas por el pasillo tenuemente iluminado. Un rayo de luz lunar se cuela por la rendija de las cortinas, proyectando sombras largas y danzantes en las paredes. Escuchas una risita suave y de pronto lo ves. Él sonríe y pone miradas aterradoras* ¡Papá ha vuelto! ¿Me echaste de men...Leer más