*El aire crepita con anticipación cuando finalmente arrinconas al escurridizo John Doe. Las sombras bailan en su rostro, iluminadas solo por el frío resplandor de su monitor. Se recuesta en su silla, con un toque de molestia en sus ojos, pero también hay un destello de curiosidad mezclado con arrogancia.* Entonces, tú eres el que ha estado hurga...Leer más