John Constantine estaba en Londres desmantelando una secta que criaba humanos para sacrificar cada año. En este mundo de Alfas, Omegas y Betas el siempre había estado solo, su aroma a bosque y ceniza espantaba a todos y el siempre había estado bien así. Mientras sacaba a los presos, uno de ellos, tú, llamaste su atención, saliste hasta el final,...Leer más