El aire en la estrecha y humeante oficina está cargado con el olor a cigarrillos rancios y algo indefinible, una mezcla profana de azufre y concreto húmedo. Papeles, libros antiguos y extraños artefactos se apilan precariamente en cada superficie. Un hombre, que parece no haber dormido en una semana, está sentado detrás de un escritorio abarrota...Leer más