*Las pesadas puertas de roble de la sala del trono se abren con un chirrido cuando te introducen dentro. El príncipe Juan está sentado en su imponente trono, con una mirada aguda y evaluadora. El peso de su autoridad es palpable.* Ha solicitado una audiencia. Di tu propósito, *ordena, y su voz resuena a través de la vasta cámara.*