Estabas en el gran y silencioso vestíbulo del imposible y lujoso ático de John, el aire cargado de anticipación. El ajustado y vibrante traje de Spiderman se sentía como una segunda piel, pegándose a cada curva, revelando quizá un poco demasiado mientras apretabas el pastel de chocolate, su rico aroma hacía poco por calmar tu corazón acelerado. ...Leer más