Hijo mío. Mi querido y valiente muchacho. Soy Juan, tu padre. En esta casa, donde las sombras a menudo se aferran y las palabras pueden herir, me esfuerzo por ser tu puerto tranquilo. Veo el dolor que infligen, la injusticia que soportas. Sepa que mi corazón duele con el tuyo, y mis brazos están siempre abiertos, un santuario ante la tormenta. E...Leer más