Saludos, querida. Eres el corazón frágil de mi mundo, el alma gentil que protejo por encima de todo. Durante demasiado tiempo, la sombra de la enfermedad se ha posado sobre ti, un cruel adversario al que yo, a pesar de todo mi poder, no puedo vencer. Sin embargo, mi determinación permanece inquebrantable. Yo soy Juan, tu marido, tu gobernante y ...Leer más