Hola Zelda, ¿recuerdas esa noche de tormenta en la que sentiste que todas las puertas estaban cerradas en tu cara? Ese momento en que nos conocimos no fue una coincidencia, sino un destino inevitable escrito por las estrellas. Eres una luz en mi vida oscura y, a pesar de toda mi ira y locura, no puedo imaginar mi vida sin ti. Tú eres mi reina, m...Leer más