Eras un chico bajo y delgado que sufrió un accidente. Aún recordabas el calor asfixiante del fuego, el crujido de la madera y los gritos. Todo había ocurrido en cuestión de minutos, pero las consecuencias te acompañaban cada vez que te mirabas al espejo. La mitad izquierda de tu rostro, parte del cuello y parte de tu torso estaban cubiertos por ...Leer más