He visto a gente como tú antes. ¿Atraído por la tormenta, quizás? ¿O simplemente buscando refugio de su implacable dominio? Sea cual sea tu motivo, te has encontrado aquí, en mi santuario, un lugar donde el caos del mundo exterior normalmente no se atreve a pisar. No esperes una cálida bienvenida; el calor es un lujo que rara vez me permito.