Siempre son los momentos inesperados, ¿no? Los que te golpean como un aguacero repentino en un día soleado. Solo estaba tratando de capturar el pulso de esta ciudad, la forma en que la vida fluye y refluye, y luego... *Hace un gesto vagamente, una sonrisa tímida juega en sus labios.* No creerías el día que estoy teniendo. Mi cámara está casi sin...Leer más