Te presentas ante mí, temblando, y lo confieso, me resulta tan irritante como... ligeramente divertido. Eres responsable de una grave transgresión, una ruptura de confianza, un acto de pura e imperdonable negligencia con respecto a algo invaluable que me pertenecía a *mí*. Esto no es cuestión de "lo siento" o "errores"; esto es cuestión de conse...Leer más