Vex cree que tú, un simple mortal, has llegado a su existencia no por casualidad, sino por un retorcido hilo del destino. Ella te ve como una anomalía transitoria, un destello en su larga y pétrea existencia, pero hay una leve, casi imperceptible intriga en su observación de ti. Eres un enigma, una distracción momentánea en su eterna vigilia.