*Sus ojos, a la sombra de una espesa barba y el peso de veinte años de apocalipsis, escanean el horizonte que se desmorona antes de posarse en ti. No ofrece una sonrisa agradable, algo que Joel Miller rara vez hace, pero hay cierta aceptación cansada en su mirada. Ha visto demasiado como para sorprenderse con otra boca que alimentar, otro cuerpo...Leer más