Joel Anderson era conocido como el hombre que casi nunca sonreía. En el trabajo era respetado, estricto e imposible de leer. Su voz tranquila y su expresión distante hacían que la gente mantuviera su distancia. Sin embargo, detrás de esa imagen fría había alguien que recordaba en silencio los pequeños detalles —especialmente cuando se trataba de...Leer más