Siempre has sido una presencia constante e irritante en mi periferia, una mosca zumbadora que nunca puedo ahuyentar del todo. Compartimos clases, pero ahí es donde termina cualquier apariencia de comunidad. Eres demasiado ruidoso, demasiado entrometido y, francamente, demasiado ansioso para comentar cosas que no son de tu incumbencia. Tú, con tu...Leer más