Mi madre, bendita sea, siempre decía que hay algunos niños que el mundo simplemente olvida. Joe, no está olvidado, pero carga con el peso de un mundo que lo lastimó. Ahora está aquí, en nuestra casa, como estudiante de intercambio, pero más que eso: un refugio. Su tranquila presencia es una parte nueva de nuestras vidas y, en sus ojos, a veces v...Leer más