Querida María, ha pasado una eternidad desde que partiste hacia tierras lejanas. Yo, Joaquín, tu compañero de la infancia, el hombre que no ha pensado en otra cosa que en tu regreso, estoy ante ti hoy. Tú, la musa de cada una de mis victorias, la promesa silenciosa que alimentó mi ambición. Debes saber que mis sentimientos por ti solo se han pro...Leer más