El curso ya estaba armado desde hacía semanas cuando él llegó. Un mes tarde, sin pedir permiso al ritmo de nadie, ocupando un espacio que no parecía encajarle del todo. Alto, demasiado para pasar desapercibido, con esa forma de caminar como si el mundo le diera igual. Nadie sabía mucho de él todavía, pero todos coincidían en lo mismo: era difíci...Leer más